



¿Quién encubre a quien?
Javier Ibarrola
Milenio
Los atentados terroristas ocurridos la noche del 15 en pleno centro de Morelia durante la ceremonia del Grito, confirmaron con la sangre de ocho personas muertas y más de cien heridos, que se ha perdido el control del Estado.
.
No es una especulación tremendista, sino la visión del propio Felipe Calderón, quien el pasado día 12, ante el pleno del alto mando militar, dijo que su lucha es por “recuperar el control del Estado y de su territorio en todos sus frentes”.
.
Tan alarmante declaración presidencial se produjo dentro del mensaje pronunciado en el Heroico Colegio Militar, durante la ceremonia de clausura y apertura de cursos del Sistema Educativo Militar.
Alarmante, porque si ya se perdió el control del Estado, no será con arengas cuasi infantiles ni con declaraciones de guerra a un enemigo que no se conoce como habrá de recuperarse.
.
Su discurso sorprendió a los generales ahí reunidos, por diferentes motivos: primero, porque, contrario al origen del Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad, firmado el 21 de agosto, ahora el Presidente les dijo que el “éxito que, estoy seguro, tendrá esta iniciativa”, depende precisamente de las fuerzas armadas.
Y sorprendió porque ningún gobierno, incluyendo el actual, se ha preocupado por estudiar la forma de dotar a las fuerzas armadas de elementos legales para poder desempeñar este tipo de labores, sobre todo las que marcan los 75 puntos del acuerdo en cuestión.
Tras las explosiones en Morelia, el presidente Calderón volvió a darle a las fuerzas armadas la tarea de dar con los culpables y someterlos ante la justicia.
.
Ya se lo han dicho antes al Presidente en turno: “Con la ley en la mano, estamos a sus órdenes”.
Pero Calderón empuja a todos a pasar de la palabra a los hechos y que “declaremos, verdaderamente, la guerra a los enemigos de México y vayamos por la victoria que la Patria reclama y a la que tiene derecho”.
.
Así se entiende también que se haya perdido el control del Estado. Es muy pronto para hablar de los responsables de las explosiones en Morelia, pero no para preguntarse: ¿que no se había declarado la guerra al narcotráfico desde el primer día de este gobierno? ¿Acaso nadie le creyó a Calderón? ¿Por qué a dos años de haber tomado posesión, tiene que insistir en su proclama: “Declaremos, verdaderamente, la guerra a los enemigos de México”? O antes no fue verdadera la declaración de guerra o ésta ya se perdió junto con el control del Estado.
Pero, en todo caso, la victoria no se alcanza por “derecho”, sino que se obtiene con inteligencia y superando al enemigo en todos los frentes.
.Por eso el general Guillermo Moreno Serrano, director general de Educación Militar y rector de la Universidad del Ejército y Fuerzas Aérea, había ordenado antes a los alumnos que egresaban e ingresaban a los planteles militares “mantenerse alerta de los orígenes, causas y derroteros de la delincuencia organizada, jamás bajen la guardia y mucho menos caigan en la tentación, pues cuando por cualquier forma de corrupción ellos doblegan a un servidor público es México todo quien sale perdiendo”.
Han ido demasiado lejos, dijo el general Moreno Serrano, “demasiado lejos y confiados en las pústulas de la impunidad”.
.
El soldado se forma para la guerra, y sabe que para declararla, sostenerla y ganarla, su planeación estratégica infiere que, por ejemplo, para combatir al narcotráfico, lo primero es conocer al enemigo; establecer los objetivos y las líneas de acción; preguntarse ¿cuáles son los medios con que voy a operar?; ¿cómo van a coordinarse las acciones de esos medios de “combate”?, ¿cuáles son los riesgos de la operación y cómo se van a afrontar?, ¿qué planes alternos voy a implementar?, y ¿cuál es el entorno psicosocial, económico, político y de fuerzas del orden, y la viabilidad del plan?
.
Así lo explica en detallado análisis titulado “Frentes de Combate del gobierno de Felipe Calderón”, un general retirado que solicitó el privilegio del anonimato.
Uno a uno descarna los puntos de la planeación estratégica, demostrando que el gobierno calderonista no tiene respuesta para ninguno de ellos.
Para el general analista, los frentes de combate principales del gobierno de Felipe Calderón son: narcotráfico, corrupción interna, crimen organizado y moral interna.
Y la conclusión del analista es igual de alarmante que la de Calderón:
“Con la falta de legitimidad, ingobernabilidad social, y empecinamiento en conservar en su gabinete de gobierno y en los principales puestos públicos, a sus amigos y gente inepta, es difícil que Felipe Calderón se conserve en el poder”.
Entre marzo y julio de 2008, Petróleos Mexicanos (Pemex) erogó 256 millones 525 mil 563 pesos para diversas campañas, principalmente los spots de cinco minutos que llamaban a rescatar “el tesoro” en aguas profundas, según datos oficiales, publica EL UNIVERSAL. Esa cantidad representa el mayor gasto en propaganda de medios que ha hecho Pemex en ocho años, lapso en el que 2003 fue el menos oneroso en publicidad, con un total de 196 millones 510 mil 982 pesos. En ese año, las ventas totales de la paraestatal fueron de 753 mil millones de pesos y para 2007 se elevaron a un billón 148 mil 5 millones de pesos, año en el que erogó 160 millones de pesos para la campaña que fue el preludio de la reforma energética, dice EL UNIVERSAL.
Tan sólo en la primera semana del lanzamiento del spot del “tesoro” —del 4 al 11 de marzo de 2008—, la dependencia federal difundió 10 mil 895 mensajes en todo el país: 10 mil 101 en radio y 794 en televisión, según una petición con base en la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información.
La firma encargada de elaborar el spot —Aventuras en el año 5000 SC— cobró 333 mil 500 pesos por el mensaje que fue transmitido por 678 radiodifusoras y 66 canales de tv.
No obstante, de enero a julio de este año, la paraestatal sólo destinó 8 millones 949 mil 933 pesos para campañas de temas no relacionados con la reforma energética y no se descarta que haya más inversión en propaganda por parte de Pemex, toda vez que la iniciativa aún se discute en el Congreso de la Unión, detalla EL UNIVERSAL
Sin contar las inserciones pagadas en programas de debate político como Ventaneando, La Oreja, Venga la Alegría y Hoy...
El Consejo Coordinador Empresarial (CCE), el organismo que aglutina a los grupos de empresarios más importantes del país, criticó y se manifestó en contra de la propuesta que presentó el presidente Felipe Calderón para establecer cadena perpetua a los secuestradores, refiere el diario de Coahuila VANGUARDIA. En un desplegado dirigido a los Poderes de la Unión, de los Estados y a la opinión pública, el CCE aseguró que la impunidad es el principal enemigo a vencer. Sin mencionar por su nombre la propuesta del presidente Calderón, el Consejo destacó el hecho de que “las sanciones y penas aplicables, por más altas que sean, no tendrán un impacto real en el nivel de inseguridad que padecemos mientras no sean acompañadas de acciones efectivas”. Para acabar con la impunidad y la inseguridad, dijo, es necesario reclutar policías y custodios bien pagados, mejor capacitados, con sistemas de carrera que incrementen la calidad de su desempeño y los niveles de honestidad en los cuerpos policiales.El presidente Felipe Calderón anunció que a partir de hoy se eliminan los requisitos para introducir y comercializar medicamentos antirretrovirales en México.
Dijo que se busca la atención gratuita para todos los mexicanos afectados por el VIH-Sida, así como el combate a la discriminación y la homofobia en el país.
Al inaugurar de manera oficial la XVII conferencia Internacional sobre el VIH Sida, el mandatario mexicano dijo que a su gobierno le preocupa los altos precios de los medicamentos y la situación de las personas que no tienen acceso a los sistemas de salud.
Agregó, “espero, que se pueda hacer la cobertura universal de salud incluyendo el VIH”. (o sea, espera, no está asegurando que asi vaya a ser...)
En el Auditorio Nacional, afirmó que en México esta enfermedad mortal, no sólo es tratada como salud pública, sino también como materia de derechos humanos, ya que se busca romper con los estigmas de la discriminación, la homofobia y buscar la tolerancia. (Solo la están buscando, aclaro...)
También anunció que se eliminará el requisito de planta para que los laboratorios de otras naciones puedan producir y comercializar los antiretrovirales en el país, a fin de que los precios de los medicamentos sean más accesibles.
Calderón invitó a hacer un foro de ideas para enviar un mensaje de esperanza a quienes viven con VIH, “unidos evitemos que más personas contraigan la enfermedad”.
Si, vamos a unirnos porque el gobierno realmente se está haciendo pendejo y no hace nada...
La limitante es la patente, dice Jaime Uribe, presidente de fabricantes de fármacos.
Subraya que Cofepris está imposibilitada para verificar la calidad de medicamentos importados.
Ángeles Cruz Martínez
La Jornada
La industria farmacéutica nacional no se opone a la eliminación del requisito de planta, sino a que las autoridades sanitarias incumplan con su obligación de garantizar que los medicamentos comprados en el extranjero reúnan las condiciones de calidad y seguridad necesarias.
Jaime Uribe, presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Medicamentos (Anafam), señaló que la decisión del presidente Felipe Calderón, anunciada el domingo pasado en la inauguración de la 17 Conferencia Internacional sobre VIH/sida, para registrar medicamentos sin necesidad de que el solicitante cuente con una fábrica instalada en territorio nacional, tiene el objetivo de presionar a los laboratorios trasnacionales, pero resultaría más efectiva si se permitiera a los nacionales producir los antirretrovirales.
En entrevista, el empresario reconoció que “tarde o temprano” las autoridades iban a tomar la medida. Ahora el problema es que la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), encargada de autorizar los registros sanitarios, carece de la infraestructura física y humana para verificar las buenas prácticas de manufactura en el extranjero.
De hecho, en la pasada reforma al Reglamento de Insumos para la Salud (RIS), que entró en vigor en enero de 2008, por ello se mantuvo el llamado requisito de planta.
Ayer la Cofepris informó que con la finalidad de fortalecer el control sanitario de los medicamentos, el gobierno federal le asignará “los recursos necesarios” para cumplir el decreto presidencial que se tiene que publicar en el Diario Oficial de la Federación.
Con la decisión calderonista se modificarán los artículos 168 y 170 del RIS. La apertura será gradual y entrará en vigor al día siguiente de su publicación para los antirretrovirales contra el VIH/sida. A los seis meses aplicará para el registro de vitamínicos, vacunas, sueros, hemoderivados, antitoxinas, hormonales de origen biológico, homeopáticos y herbolarios.
Al año posterior se permitirá el ingreso al país de fármacos biotecnológicos y biológicos no especificados en los anteriores. A los 18 meses se podrán importar medicamentos que contengan estupefacientes o sicotrópicos (controlados) y que sólo se adquieren entregando la receta en la farmacia, y medicamentos de libre acceso.
Tras 24 meses, la reforma aplicará para los demás medicamentos que requieran receta, pero que se pueden surtir cuantas veces lo indique el médico.
La Cofepris señaló que las solicitudes de registro sanitario que se encuentren en trámite a la entrada en vigor del decreto, se atenderán conforme a las disposiciones vigentes al momento de su presentación.
Por su parte, el presidente de Anafam consideró que mientras la Cofepris carezca de los recursos para verificar las buenas prácticas de manufactura de los posibles vendedores de medicinas a México, no se deberá autorizar ningún registro sanitario, a menos que se pretenda poner en riesgo la salud de la población.
Destacó que la industria nacional ha demostrado ser competitiva y al gobierno federal “le podríamos fabricar todos los antirretrovirales, con precios cuatro y hasta 10 veces más baratos si no estuvieran protegidos por una patente”.
Además, dijo, la decisión de suprimir el requisito de planta no se puede considerar “apertura”, sino la transferencia de la responsabilidad –que hasta ahora han asumido los laboratorios al cumplir con todos los requisitos de calidad que exige la normatividad–, hacia las autoridades sanitarias. Éstas deberán comprobar el cumplimiento de leyes y reglamentos, indicó.
Hernández. Prudencia
Ricardo Raphael
Analista político
En la lista de los hombres del Presidente que durante las últimas semanas se han colocado en el ojo de la tormenta, además de Juan Camilo Mouriño se encuentra Sergio Vela, director del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.
A este funcionario se le ha acusado de varias e imprecisas cosas, por lo que parece difícil saber cuáles son realmente sus faltas y cuál la mala voluntad de sus adversarios.
De acuerdo con las notas que han saltado a la primera plana de los diarios, a Vela se le señala por estar haciendo uso frívolo de los recursos públicos a su cargo. Se dice, por ejemplo, que en los 15 meses de su gestión al frente de Conaculta ha celebrado poco más de 30 viajes al extranjero sin justificación. Pero ya las autoridades encargadas de revisar, tanto la normatividad como las exigencias de austeridad, no encontraron nada que reclamar al respecto.
También se le ha acusado de haber financiado una costosa monografía sobre la puesta en escena del Anillo de los Nibelungos, en la cual aparece fotografiada una de sus hijas. Este hecho puede ser de mal gusto pero, más allá del cotilleo, no da para tanto.
Entonces, ¿por qué esta saña mediática sobre las espaldas de Sergio Vela?
Sin duda que hay algo de antropofagia en el medio cultural, pero la verdad es que la furia y el sistema con que se está censurando al funcionario rebasa los alcances de cualquier conjura culturosa antes vista.
Como explicación para estos hechos tengo que este rudo cuestionamiento —puesto sobre el director de Conaculta— es en realidad síntoma de un malestar mucho más complejo.
Se trata de una manifestación provocada por el abandono que los panistas han practicado —desde que llegaran al poder presidencial— sobre la política cultural.
Durante el sexenio pasado, Vicente Fox Quesada decidió colocar al frente de ese consejo a una mujer cuyo máximo mérito intelectual había sido celebrar una ñoña entrevista a la futura primera dama, Marta Sahagún. Más tarde, el resultado de la ignorancia e inexperiencia de Sari Bermúdez quedaría anotado en los anales de la mala burocracia mexicana.
Felipe Calderón Hinojosa corrigió con respecto al nombramiento del responsable de su política cultural al poner, al frente de Conaculta, a un integrante destacado de la comunidad intelectual. Con todo, no resultó tan evidente que mientras hacía esto ocurriera una transformación positiva con respecto a esa política del gobierno.
Si se revisa el Plan Nacional de Cultura 2007-2012 sorprende encontrarse con que el actual gobierno concibe a la política cultural, fundamentalmente, como un instrumento de apoyo hacia la política de turismo. Así, la prioridad es dejar estética (poner bonita) a esa parte del país donde llegan los turistas y derraman sus divisas; pero nada más.
Es una idea muy mezquina en comparación con las ambiciones que hoy por hoy se esperarían de la política cultural del Estado mexicano.
Al panismo le ha ocurrido —mientras gobierna a la nación— una terrible ceguera con respecto a la política cultural: no se ha hecho cargo de la enorme relevancia que hoy está adquiriendo la creación artística para el renuevo de la identidad mexicana, pero también para la generación de empleos.
Mírese hacia donde se mire, los artistas en nuestro país están en plena expansión, tanto de imaginación como de proyectos intelectuales.
No sobra señalar el renacimiento del cine mexicano, de sus nuevas figuras y del lugar que éstas están encontrado a escala internacional. Junto con esta experiencia están las que en otras artes también viven los mexicanos. Sea en escultura, pintura, música, teatro o escenografía, el fenómeno va siendo muy parecido.
Ya en literatura puede contabilizarse una importante cantidad de premios, impresiones y reimpresiones de las obras producidas por las dos corrientes mexicanas contemporáneas más reconocidas: el crack y la narrativa del desierto.
En efecto, en México estamos ante un evidente momento de auge cultural. Lejos de la depresión en la que todos los días se miran el ombligo los políticos, en el territorio del arte mexicano hoy abundan las buenas noticias.
Lo lamentable es que este hecho le esté pasando desapercibido al Estado mexicano.
Puede ser que entre los burócratas haya corrido la peregrina y neoliberal idea de dejar que sean sólo los privados quienes se encarguen de impulsar la cultura. Craso error si así está sucediendo porque con ello se omite el dato de que buena parte de la infraestructura cultural mexicana se encuentra precisamente en manos del Estado.
Y es a esta amplia y rica infraestructura en posesión de las instituciones públicas a la que se le está imponiendo la política del ninguneo. Ejemplos de la negligencia hay muchos.
Sirva lo que hoy está ocurriendo con el Canal 11, la más importante televisora en manos del Estado, para ilustrar el hecho. Para el año 2008, esta cadena del Instituto Politécnico Nacional no cuenta con un solo centavo que le permita adquirir programación nueva, y su presupuesto para producir programas propios es francamente ridículo.
En situación similar se encuentra el Canal 22 (quien además recientemente ha enfrentado un boicot publicitario encabezado por la empresa Alpura, debido a que en la diversidad de su programación ha incluido una pequeña barra de programación dedicada a la cultura gay). Y no están en mejor situación presupuestal el Instituto Nacional de Antropología e Historia o el Instituto Nacional de Bellas Artes.
Es en este contexto donde vale la pena volverse a preguntar: ¿son los viajes al extranjero del señor director de Conaculta lo que verdaderamente importa, o lo grave es más bien la ausencia de una vela que le otorgue rumbo a la política cultural del gobierno federal?
Una política cultural que, por cierto, debería ser una de las más relevantes ahora que nos encontramos a dos años de festejar, como el resto de las sociedades latinoamericanas, doscientos años de habernos dotado de una identidad adulta e independiente.
Si esta fecha en el horizonte no sirve para orientar el proyecto cultural de todos los mexicanos y con ello las políticas relativas del Estado, ¿qué es lo que podrían entonces echarlas a andar?
Nada.



Puede traicionarme la memoria, pero me parece recordar que lo solicitado por la revista Proceso sobre las boletas electorales de la elección presidencial de 2006 era acceso a ellas para volverlas a contar, y no, como ha resuelto la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para impugnar las leyes electorales entonces vigentes ni el proceso comicial ya concluido.
Desde el principio, tanto la revista como algunos universitarios solicitaron contar los votos a sabiendas de que dicha acción, de haberse permitido, no cambiaría los resultados electorales, sino sólo resolvería la gran incógnita de muchos mexicanos de si los resultados fueron correctos o no. La negativa de seis magistrados contra cinco demuestra, una vez más, que la gente del poder no quiere que se le haga la autopsia, por decirlo así, al cadáver electoral. Hay presunción fundada de que dicha víctima fue asesinada; no se tiene la certeza de cómo exactamente se cometió el crimen, si fue asfixiada o murió de un golpe en la cabeza o de un balazo. La autopsia nos revelaría algo al respecto o, quizá, que la víctima en realidad no fue asesinada sino que falleció de lo que los médicos llaman muerte natural. Con el conteo extraoficial y sin validez jurídica se aclararía si hubo o no fraude electoral, si ganó Calderón o López Obrador. Nada más, pues, aunque tramposamente, es cosa juzgada, y ya ni modo.
Sin embargo, temerosos los del poder establecido, se han negado a aclarar estas dudas, a pesar de que sería en beneficio de la salud de la nación. Han preferido negar un derecho a la transparencia electoral que tenemos todos los ciudadanos; han preferido pasar a la historia como marrulleros autoritarios, que aclararle al mundo cómo fueron en realidad las elecciones federales pasadas. El siguiente paso será, si la lógica del poder se cumple, que el IFE ordene destruir las boletas electorales, es decir el cuerpo del delito. Y los mexicanos nos quedaremos siempre con la duda, al igual que tal vez nunca sepamos quién en realidad mató a Colosio, por ejemplo.
Los seis magistrados de la SCJN que votaron en contra de que se cuenten los votos otra vez han ratificado el enorme temor que existe en las esferas del poder institucional dominado por el PAN de que quizá Calderón no ganó. Han preferido no arriesgarse, ¿qué tal que resulta que perdió? Y esto, aunque no tenga validez jurídica, sí provocaría una enorme decepción en los mexicanos, y hasta es probable que nos enojáramos, y lo que de esto pueda derivarse.
Es una lástima que Felipe Calderón, dada la pequeña diferencia entre sus supuestos votos y los supuestos votos de su principal contrincante, no haya sido el primero en pedir que los votos se volvieran a contar. Lo único que logró con su contumacia fue aumentar la duda sobre su triunfo, olvidando la vieja máxima que dice que el que calla otorga, o la otra que dice que el que nada debe nada teme.
Si me doy cuenta de que me falta la cartera en el bolsillo y atrás de mí veo a un personaje que trata de pasar inadvertido o que lleva a cabo movimientos sospechosos, puedo pensar que él fue el ladrón. Llamo al policía más cercano y éste le pide que vacíe sus bolsillos. Si se niega, se hará más sospechoso, y si accede y no se le encuentra mi cartera, me disculparé ampliamente y reconoceré que me equivoqué y que ese personaje es inocente. Pero Calderón no quiso hacerlo, el IFE de Ugalde tampoco, el tribunal electoral ignoró infinidad de pruebas sobre la suciedad de las elecciones y falló en contra de que se contaran todos los votos. ¿Cuál puede ser la única conclusión lógica? Que no quisieron que se supiera la verdad. El máximo tribunal de la nación ha hecho lo mismo, ocultar la evidencia y dar pie para que las boletas sean destruidas. ¿Podré creer en las instituciones de la República después de esto? No, ni tampoco millones de mexicanos.
Muchos amigos míos, tanto los muy enterados como otros medio apáticos, me han dicho que no hubo fraude y me han dado decenas de argumentos; pero ellos, a diferencia de quien se ostenta como gobernante y de nuestros magistrados, sí estuvieron de acuerdo en que las boletas electorales fueran contadas de nuevo por personas ajenas al poder institucional y confiables por lo mismo. Unos lo dijeron públicamente y otros no, por temor a perder su trabajo, pero pensaron que no hubiera habido ningún problema en el recuento, incluso –en opinión de ellos– para ratificar que las irregularidades habidas en el cómputo oficial no hubieran cambiado sustancialmente los resultados. Nada. Los del poder institucional cerraron filas y terminaron siendo cómplices, por lo menos, de mantener la duda entre quienes pensamos que sí fue fraudulenta esa elección y que no triunfó Calderón. Con su terquedad confirman, para mí, que sí hubo trampa y que el golpe de Estado ex ante (del que he escrito en otros momentos) sí se llevó a cabo, aunque poco podamos hacer ahora para cambiar las cosas.
Es una lástima que estas cosas ocurran en México. Pero, contra lo que probablemente piensan los del poder, no nos acostumbraremos: seguiremos la ruta de la oposición en la medida de nuestras posibilidades. Y, una conclusión inevitable: las instituciones son dudosas y poco confiables.
Octavio Rodríguez Araujo
“El gobierno de Calderón ha sido indignantemente tibio en el momento de criticar tan alevoso ataque, ya que precisamente el Plan México (Iniciativa Mérida) abre las puertas a este tipo de actividades militares con el pretexto de la guerra contra el narcotráfico en nuestro país y la campaña sucia de intentar relacionar a las fuerzas revolucionarias en México con la delincuencia organizada para justificar lo injustificable”, señaló.
En un comunicado, el EPR sostuvo que Calderón Hinojosa fue “candil de la calle, oscuridad de su casa” porque intentó hacer creer que fue quien medió para superar la crisis en Sudamérica, cuando el presidente de Ecuador, Rafael Correa, no necesitó de él para reclamar un acto ilegal al gobierno de Uribe, auspiciado por Estados Unidos.
Además criticó que se haya difundido el historial de luchadora social de la estudiante mexicana herida Lucía Andrea Morett Álvarez, como si fueran antecedentes penales, con la intención de vincularla con el EPR.
Familias de mexicanos abatidos exigen condena contra Colombia
Los familiares de las víctimas mexicanas del bombardeo de Colombia contras las FARC en Ecuador exigieron al gobierno de Felipe Calderón una "condena enérgica" contra Bogotá por la acción que mantiene rotas las relaciones entre los dos países andinos.
"Si el Gobierno permanece callado, a nuestra llegada haremos una presión increíble para que el pueblo de México obligue al Gobierno a pronunciarse y a exigir que este crimen no quede impune", dijo Marcelo Franco, padre de unos de los cuatro mexicanos fallecidos, acotó AFP.
En la incursión del 1 de marzo, donde fue abatido el número dos de las FARC, Raúl Reyes (enterrado en un lugar secreto), murieron 4 universitarios mexicanos y otra quedó herida.
La acción -en la que cayeron en total 25 personas que se encontraban en la base bombardeada- desató una severa crisis diplomática que aún mantiene roto el diálogo entre Ecuador y Colombia, que pidió perdón y se comprometió a no incursionar nunca más en un territorio de otro país.
Los extranjeros -dos de cuyos cuerpos ya fueron reconocidos por sus padres- eran estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México que, según los familiares, se encontraban en el sitio investigando el fenómeno insurgente.
Por su parte, Colombia solicitó a México que investigue el vínculo que tenían con las FARC los ciudadanos mexicanos que murieron en el bombardeo de las FARC en Ecuador.
Muy mediador en el conflicto, pero cuando se trata de reclamar por la muerte de estos mexicanos nomas se hace pendejo.

De acuerdo con el boletín de prensa fechado el miércoles 22 de agosto de 2007, publicado en la página de internet de Presidencia, dicho espectáculo de luz y sonido se llevó a cabo el 11 de septiembre de ese año.
Interrogado al respecto, el iluminador Víctor Zapatero confirmó que el Conaculta donó 110 mil pesos para la presentación de su proyecto Plutón y agregó que esos recursos sirvieron para cubrir los pasajes de tres personas —Ignacio Maldonado (música), Ruby Tagle (movimiento) y el propio Zapatero (luz)— y su estancia de un mes en esa ciudad de Estados Unidos.
Entrevistado vía telefónica, Zapatero enfatizó que ninguno de los involucrados cobró por las tres funciones.
En cuanto a la mención en los créditos de la chef mexicana Martha Ortiz Chapa como “artista invitada”, Víctor Zapatero dijo que se debía a que ella creó una bebida especial para la presentación de Plutón en el Museo de la Ciudad de México, pero negó que hubiera viajado a Nueva York.
Egresado de la carrera de Literatura Dramática y Teatro, Zapatero es integrante del Sistema Nacional de Creadores y, en su currículum, que presenta en el Sistema de Información Cultural, dependiente de Conaculta, se resalta que coordinó el montaje de la obra Cien objetos para representar al mundo, dirigido por el cineasta inglés Peter Greenaway, y es responsable de la iluminación del restaurante Águila y Sol, propiedad de Martha Ortiz Chapa.
Dicho restaurante fue clausurado el 18 de diciembre de 2007 por la delegación Miguel Hidalgo; a partir de ese momento, Sergio Vela ha solicitado personalmente a la delegada Gabriela Cuevas la reapertura del lugar, como lo aceptó en entrevista publicada por EL UNIVERSAL el 26 de febrero pasado.
“Yo tomé el teléfono para comentar mis inquietudes con la delegada en Miguel Hidalgo, pero eso no significa tráfico de influencias ni de gestionar desde mi cargo a favor de una persona”, dijo el funcionario en aquella ocasión.
Víctor Zapatero negó que su relación con Vela y Martha Ortiz represente un conflicto de intereses.
“Confío en mi trayectoria, que va más allá de cualquier relación personal. Tengo 20 años iluminando con las mejores compañías de teatro, danza y ópera de México. Esto va mucho más allá de cualquier relación personal”, dijo.
“Obviamente, en la medida que avanza tu carrera te relacionas con personas exitosas, lo cual me da mucho gusto y satisfacción”.
Plutón se presentó en el marco del Festival Celebrate Mexico Now en NY. Se trata de una fusión sonora y visual, cuyo eje es proyectar la energía del planeta en una pieza ritual. El objetivo era que los asistentes intervinieran en las secuencias de imagen y audio mediante sensores.
Vela publica libro para autoelogiarseEl texto, impreso en China y cuyo tiraje fue de 3 mil 500 ejemplares, vertiginosamente deja de ser el registro de la ópera más cara para convertirse en una especie de álbum familiar.
En varias páginas de la publicación aparecen fotografías de sus hijas y hasta del propio Vela caracterizándose como Wotan.
En contraparte, la sección iconográfica destina sólo tres imágenes al tenor austriaco Peter Svensson, quien encarnó a Sigfrido, y seis a la soprano alemana Ursula Prem, quien interpretó a Brunilda.
La mezzosoprano mexicana Encarnación Vázquez aparece dos veces. Pero el resto de las personas que intervinieron en la producción (más de 400) no quedaron registradas.
La lujosa memoria fue editada con dinero del Patronato de la Industria Alemana para la Cultura y del Festival de México en el Centro Histórico, que dirigía su amigo José Areán y que financió el Nibelungo.
El Conaculta no respondió un cuestionario en torno al libro.
A robar a manos llenas en aras de la Cultura, claro, claro... hijos de su culta y ratera madre...La fiscalía ha abierto una investigación para determinar si violó la ley, el Congreso se dispone a hacer lo propio, la presidenta de la Cámara de Diputados ha pedido su dimisión, y el Partido de la Revolución Democrática (PRD), de izquierda, busca defenestrarle a cualquier precio. El caso se ha convertido en la primera crisis del Gobierno conservador de Felipe Calderón, del Partido de Acción Nacional (PAN).
La popularidad de Mouriño está por los suelos, según la empresa de encuestas María de las Heras. El 85% de mexicanos consultados en un sondeo opina que lo que hizo es moralmente incorrecto, y el 68% piensa que debería dimitir. Pero, ¿qué hizo el ministro nacido en Madrid e hijo de un emigrante gallego, Carlos Mouriño Atanes, presidente y propietario del club de fútbol Celta de Vigo? Como apoderado legal de la empresa familiar Transportes Especializados Ivancar firmó siete contratos con Petróleos Mexicanos (Pemex), el gigantesco monopolio estatal, entre 2000 y 2003. El detalle que ha desatado el escándalo es que en aquella época Juan Camilo Mouriño era presidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados y, posteriormente, alto funcionario de la Secretaría de Energía, cuando el titular de este ministerio era Felipe Calderón.
Esta delicada información cayó en manos de Andrés Manuel López Obrador, líder del PRD y candidato presidencial derrotado en las controvertidas elecciones de 2006. Y éste ha ido suministrando en pequeñas dosis detalles de los contratos firmados por el empresario convertido en político, lo que le ha permitido recuperar protagonismo político en plena disputa interna en su partido, que el domingo próximo elegirá al nuevo presidente.El renacer de López Obrador, que considera a Calderón como presidente ilegítimo producto de un fraude electoral, tiene que ver con la pésima política de comunicación del Gobierno, que ha reaccionado con una lentitud pasmosa. Mouriño ha puesto en manos de la fiscalía de la nación la documentación de los contratos, con la esperanza de salir airoso de la investigación. Tal vez lo logre, pero la opinión parece por ahora reacia a exonerarlo.

“Yo nada más le recuerdo que el presidente del consejo de administración de Petróleos Mexicanos era en ese entonces Felipe Calderón y Mouriño era asesor de Calderón. ¡Cómo que no tiene nada que ver! Además, en ese entonces también César Nava, quien es secretario particular de Calderón, era el responsable jurídico de Pemex, es decir, es el mismo grupo”, apuntó.
Al continuar su gira por la entidad, López Obrador sostuvo que luego de presentar los primeros contratos firmados por Mouriño, siendo al mismo tiempo funcionario de la Secretaría de Energía, “en beneficio de la empresa de su familia”, el ahora secretario de Gobernación pretendió desvirtuar las acusaciones en su contra aduciendo que se trataba de un ataque personal; los nuevos documentos que presentará esta semana, adelantó, son contratos firmados por Mouriño con Pemex; se trata, dijo, de contratos adjudicados directamente, sin licitación.
“Él dice que así es como se hace en Pemex. Entonces ¿para qué son las leyes? ¿Quiénes son entonces los que licitan, quiénes son los que concursan?, ¿por qué hay un grupo de empresarios que tienen el privilegio de que se les asignen los contratos sin que haya concurso, sin que haya licitación, como lo establece la ley? Todo eso lo vamos a ir aclarando poco a poco”, sostuvo.
Interrogado sobre la respuesta que dio el secretario de Gobernación, primero por televisión y luego en diversos diarios, en los que acusa a quienes lo señalan por “meterse” con su familia, López Obrador respondió que no cuestiona a Mouriño como él sostiene. “No nos metemos a cuestionar si es mexicano o que es español, ni nos metemos a cuestionar la nacionalidad de su mamá, no, a nosotros no nos importa eso. Independientemente de ello, lo que nos importa es que es un traficante de influencias al amparo del poder público; eso es lo que nos importa, no sus orígenes”, enfatizó.
El político tabasqueño lamentó que el coordinador de los senadores del PRI, Manlio Fabio Beltrones, “esté jugando el papel de alcahuete, quién sabe a cambio de qué, para proteger a Mouriño”, ya que tras haber aceptado integrar una comisión legislativa para investigarlo, “ahora, junto con los priístas en la Cámara de Diputados que encabeza Emilio Gamboa, se están echando para atrás”, aunque, recordó, el PRD, junto con el PT y Convergencia, cuentan con los votos necesarios en esa cámara para conformar esta comisión y solicitar una auditoría a todo el sector energético, “porque esto huele a corrupción, ése es el asunto de fondo”.
Recordó que el próximo 18 de marzo, en el Zócalo, va a conmemorar el 70 aniversario la expropiación petrolera en su 70 aniversario con una asamblea nacional, “donde vamos a reafirmar que por ningún motivo vamos a permitir que se entregue el petróleo a extranjeros; yo tengo información de que están pensando que ya se arreglaron arriba, ya lo sabía, porque así lo hacen el PRI y el PAN. Nada más van a esperar que pase Semana Santa y el martes siguiente van a presentar ya la iniciativa junto con el dictamen (para la reforma al sector energético), porque quieren hacerlo fast track, como lo hicieron con la reforma del ISSSTE.
“Pero nada más que yo ya tengo esa información y vamos a estar velando, vamos a estar pendientes, porque cuando presenten esa iniciativa empezamos el movimiento de resistencia civil pacífica en todo el país y, si es necesario, vamos a convocar a un paro nacional, a un paro patriótico, pero no vamos a permitir que se entregue el petróleo a extranjeros”, aseveró.
López Obrador concluyó su gira de trabajo luego de visitar este domingo los municipios de Apaxtla de Castrejón, Cuetzala del Progreso, Cocula y Chichihualco, acompañado por el senador perredista Lázaro Mazón y Luis Walton, senador por Convergencia, quien durante los tres días de esta gira llevó un equipo de seguridad, que a bordo de dos camionetas dejaba ver por lo menos tres armas largas de grueso calibre.