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Thursday, June 30, 2011

Pues porque hasta ahora me lo preguntan, Ciro

La maestra Elba Esther Gordillo tenía ganas de contarlo y lo contó. Cinco largos años después de los hechos, de los acuerdos.

Reconoció ayer en conferencia de prensa que, en efecto, pactó en 2006 con el candidato del PAN, Felipe Calderón, el apoyo del Sindicato Nacional de Maestros y el naciente partido Nueva Alianza a cambio de un proyecto educativo, la reforma estructural a las pensiones, un puesto en el gabinete para su candidato presidencial, Roberto Campa. Y también las direcciones generales del ISSSTE y la Lotería Nacional para Miguel Ángel Yunes y Francisco Yáñez, respectivamente.

Fue generosa en los detalles. Dijo que se trató de “un compromiso que cumplimos, que no nos avergüenza, no nos apena; al contrario, demuestra nuestra congruencia y nuestro compromiso con la educación pública y para mejorar los servicios y las prestaciones”.

Le pregunté horas más tarde por qué había dicho que no fueron acuerdos en lo oscurito, cuando a todas luces lo fueron.

—Porque no lo fueron, Ciro —persistió.

—No fueron transparentes, maestra —persistí.

—No fueron en lo oscurito, todo mundo lo supo siempre. Fueron evidentes. Lo único que estoy haciendo hoy es confirmar lo evidente.

—Eso no los hace transparentes,
maestra.

—Este tipo de acuerdos, me refiero al apoyo a cambio de posiciones de gobierno, ni se difunden ni se esconden. ¿Dónde está lo penoso?

—¿Y por qué sale hoy y los da a
conocer?

—Pues porque hasta ahora me lo preguntan, Ciro. Si hoy me hacen la pregunta, hoy aclaro.

—Así, nada más.

—Sí. Me vería muy mal éticamente negándolo si es real.

Queda para el registro. A ver qué dice la otra parte.

gomezleyva@milenio.com



Monday, June 27, 2011

Sicilia habla después de Chapultepec

Javier Sicilia dio algunas declaraciones para la revista Proceso en las que reflexionó sobre lo sucedido el jueves en el Castillo de Chapultepec. Entre lo que dijo, mencionó que el hecho de que Calderón se haya mostrado tan cerrado quiere decir que no es sensible ante la ola de violencia que azota el país. Además, que García Luna estuviera presente en el evento, fue un signo más de intransigencia. Sicilia, por su parte, se jacta de no haber caído en provocaciones.

“El que manoteó fue Calderón”, dijo Sicilia para Proceso.
Sicilia se encuentra satisfecho por haber ganado voz y fuerza públicas. Calderón, dice, tendrá que asumir las consecuencias jurídicas de todo lo que ha pasado. Lo que más molestó a Sicilia es el hecho de que Calderón no haya cedido ante la idea de cambiar su estrategia militar en el combate al crimen organizado. El poeta está seguro de que esto seguirá cobrando vidas inocentes. El evento duró 4 horas. Sicilia confiesa que todavía acarrea emociones reprimidas del encuentro.

Javier Sicilia está seguro de que Calderón pasará a la historia como “el presidente de las 40 000 muertes”. Está seguro de no tener ningún problema personal con Calderón, sino con el Presidente de la República. El poeta, durante el encuentro con Calderón, reclamó a este último que no hay un solo indicio o dato que revele la eficacia positiva de la lucha contra el narco. Sin embargo, Calderón dijo que mientras no tenga otra alternativa viable para combatir al crimen, seguirá enviando al Ejército.

Calderón se mostró enérgico ante Sicilia y su solicitud de cambiar de estrategia. Sin embargo, el poeta dijo que él y su equipo no eran competidores políticos, sino un grupo de ciudadanos sin nada que perder. Fue entonces cuando Calderón bajó el tono. Ante la declaración del Presidente de que está dispuesto a pagar el costo moral de sus decisiones, Sicilia dijo que decir eso es muy irresponsable.



“El que manoteó fue Calderón”, dijo Sicilia para Proceso.

Monday, June 20, 2011

Felipe Calderón Hinojosa: Obsesionado y decepcionado


Reporte Indigo

Ante tanto revés y critica, el presidente Felipe Calderón se siente solo, incomprendido, sin el viento a su favor. Y ante la inminente sucesión del 2012, las tentaciones del poder crecen.

Felipe Calderón está obsesionado con su cruzada por impedir que el PRI vuelva a la Presidencia. No quiere pasar a la historia como el Mandatario que devolvió las llaves de Los Pinos al tricolor.

Decepcionado porque siente que pocos entienden su estilo personal de gobernar, porque el sistema no responde a sus deseos y los sondeos revelan que son más los que prefieren que vuelva el PRI, o incluso que gane el PRD, a que se quede el PAN.

Frustrado porque siente que lo que considera su lucha contra la impunidad se topa con unPoder Judicial corrupto y un Poder Legislativo que no escucha sus llamados reformistas. Se siente maniatado, secuestrado.

Y a un año de las elecciones de 2012, el coctel de obsesión, decepción y frustración en la casa presidencial puede producir una borrachera de poder con impredecibles consecuencias.

Con extremos como el que se viviera el 5 de abril de 1992 en el Perú de Alberto Fujimori, cuando el entonces incomprendido presidente lanzó un decreto que desaparecía el Congreso y suspendía actividades del Poder Judicial.

Y si se lee el texto del decreto mediante el cual Fujimori tomó tan radicales medidas, resulta que las condiciones podrían ser comparables con el sentimiento calderonista de hoy.

“¿Cuál es la institución o mecanismo que permitiría realizar todos los cambios profundos que a su vez hagan posible el despegue del Perú?

“Sin lugar a dudas, ni el Parlamento, ni el Poder Judicial son agentes de cambio, sino más bien freno a la transformación.

“Como Presidente de la República, he constatado anomalías y me he sentido en la responsabilidad de asumir una actitud de excepción para procurar aligerar el proceso de esta reconstrucción nacional, por lo que he decidido tomar las siguientes trascendentales medidas.

“1. Disolver temporalmente el Congreso de la República, hasta la aprobación de una nueva estructura orgánica del Poder Legislativo, la que se aprobará mediante un plebiscito nacional.

“2. Reorganizar el Poder Judicial, el Consejo Nacional de la Magistratura, el Tribunal deGarantías Constitucionales, y el Ministerio Público para una honesta y eficiente administración de justicia.

“3. Reestructurar la Contraloría General de la República con el objeto de lograr una fiscalización adecuada y oportuna de la administración pública, que conduzca a sanciones drásticas a los responsables de la malversación de los recursos del Estado”.

Por supuesto que Fujimori fracasó en su intentona de Estado de excepción, y tras un golpe fallido, inició un Gobierno de Emergencia y Reconstrucción Nacional con tintes autoritarios.

Tres hechos dan testimonio puntual del ánimo en el que está el presidente Calderón a tres semanas de las cruciales elecciones de Edomex y a un año de definir en las urnas a su sucesor.

Y en el discurso de graduación que pronunció en Stanford, su obsesión ante el posible retorno del PRI lo hizo perder pisada. Aprovechó un discurso que debía ser aspiracional, esperanzador e incluso soñador, para lanzar una arenga contra el PRI.

Y lo que Calderón tanto censura en sus discursos, eso de no hablar mal de México en el extranjero, se volteó en su contra. Y aunque no pronunció sus siglas, fustigó la negra historia del PRI.

¿Cuál era el sentido de hablar de ese México ante un auditorio extranjero, que poco o nada entiende de nuestro país?

Fue claro que su obsesión pudo más que el más puro deseo de inspirar a los recién egresados. Y es que su obsesión tiene plena justificación debido a que una encuesta de GEA revela que el PRI está muy por arriba del PAN

Hank Rhon y la decepción

La captura de Jorge Hank Rhon fue aplaudida y cuestionada al mismo tiempo. Nadie ponía en duda los méritos que el presunto inculpado tenía para ser juzgado. Pero la mayoría también vio en el operativo de captura errores cruciales que llevaron al desenlace de su liberación.

La decepción es entendible cuando se tiene la convicción de que se obra desde el bienpara combatir el mal. Pero en un Estado de derecho hay que sostenerlo, probarlo y documentarlo para sentenciarlo.

En los años 20, Alphonse Gabriel Capone, “Al Capone”, dominaba EU el mundo de la prostitución, el juego y la venta de licor. Pero el Gobierno nunca pudo fincarle cargos.

No fue sino hasta que le revisaron sus cuentas fiscales cuando se le detuvo y condenó por evasión de impuestos. Felipe Calderón debió recordar a Capone, cuando en marzo de 2009, el presidente Obama lo comparó con el agente Eliot Ness, el estratega que abatió y envió a la cárcel al mafioso de Chicago.

Paro a Calderón le fallaron los que montaron el operativo y los que armaron el expediente para procesar a Hank Rhon.

El hecho confrontó a Calderón con el Poder Judicial enviando primero a la procuradora Marisela Morales a cuestionar la resolución de la juez Blanca Evelia Parra Meza, tuvo desencuentros con ministros de la Corte.

Y es que la decepción de Calderón tiene fundamento si se explica a la luz de los resultados de la encuesta de GEA-ISA. Lo que sucedió con Hank viene a empeorar la imagen presidencial.

Porque si bien, como persona, el Presidente tiene una opinión favorable por parte de 50 de cada 100 mexicanos, como gobernante, la opinión favorable cae a 37.

De acuerdo a esa encuesta, en diciembre de 2006, 52 de cada 100 mexicanos aprobaban su gestión. Hoy, la desaprobación llega a 54 de cada 100.

Y la imagen de su equipo va de mal en peor. En marzo de 2007, 53 de cada 100 mexicanos aprobaban la labor del equipo calderonista. Hoy, 64 de cada 100 la reprueban.

Sin embargo, dos comparativos de la encuesta GEA-ISA deben preocupar y decepcionar al actual inquilino de Los Pinos.

El primero es el comparativo con Vicente Fox, que a estas alturas del sexenio, aunque Calderón registra 9 puntos más de desaprobación con respecto a su aprobación, Fox tenía, en el penúltimo año de su sexenio, 12 puntos negativos. Sin embargo, el expresidente remontó y terminó en noviembre de 2006 con 20 puntos a su favor. ¿Podrá Calderón remontar? Sólo con la captura de “El Chapo” Guzmán, un “quinazo” a políticos ligados al narco, harían la tarea. De lo contrario, la decepción se mantendrá.

El pequeño solitario de Palacio

Empequeñecido. Disminuido por las circunstancias adversas. Así debe sentirse hoy el presidente Felipe Calderón Hinojosa. Las cosas no le han sido propicias en estos días, como en muchos sentidos no lo han sido a lo largo del sexenio y desde que, asesorado por no se sabe quiénes, eligió cambiar su idea principal de campaña, la de ser el presidente del empleo, por la de convertirse en el presidente de la lucha contra el crimen organizado. Para mí, de ahí parte todo su problema, aunque al menos públicamente él no parezca aceptarlo.

Ha sido esta una semana muy difícil para el hoy más que nunca solitario de Palacio, en paráfrasis de la célebre novela de René Avilés Fabila. Desde su discurso en la Universidad de Stanford (en el que de nueva cuenta se lanzó contra el Partido Revolucionario Institucional) hasta el fallidísimo caso de Jorge Hank Rhon (a quien sus acusadores no pudieron comprobarle un solo delito), y desde su petición de un periodo extraordinario de sesiones en el Congreso (ignorada olímpicamente por los legisladores priistas) hasta la tendencia en las encuestas en el Estado de México (que otorgan una ventaja abrumadora al candidato tricolor), todo da la impresión de estar hecho con las patas, en una larga sucesión de errores, equívocos y traspiés (semejante a la de los dirigentes de la Femexfut en el caso del clembuterol).

No me cuento entre los que gustan de denostar de manera peyorativa al presidente de la República y no me da por el insulto fácil contra su persona. Más bien trato de comprender qué fue lo que pasó para hacerlo cambiar de estrategia y meterse en una terrible camisa de once varas, en la que se quedó atrapado y de la que no puede —o no quiere— salir.

Con un país dominado por la violencia más caótica, con el destape de un precandidato a la Presidencia que no convence siquiera a los propios panistas, con el Ejército molesto por el deterioro de su imagen y otros varios etcéteras, Felipe Calderón debe sentirse achicado, aminorado.

Como un pequeño solitario de Palacio.

Cámara húngara